domingo, 19 de diciembre de 2010

La Navidad y los siete pecados capitales

Aunque ya hace tiempo que no hago sonetos, voy a resucitar a este que ya tiene siete años. Y es que, quienes me conocen saben que tengo una visión del mundo bastante poco optimista. Esa escasez de optimismo no la practico, sin embargo, en mi vida diaria intentando ser cada día mejor persona (la única manera posible de cambiar el mundo es mejorar a cada persona).




Pecarás de soberbia en Navidades,
te endeudarás comprando con tarjeta.
La avaricia será tu otra faceta,
por envidia de mil banalidades.

La lujuria impondrá sus voluntades,
(y mirarás las tetas de tu prima).
Y la ira también se echará encima
discutiendo en la cena vaguedades.

Tu pecarás de gula en tus festines
comiendo hasta sacar tus almorranas
llevando a la pereza hasta sus fines.

Con estas predicciones cartesianas...
¿De verdad a Jesús somos afines?
¿Porqué coño estas fiestas son cristianas?

2 comentarios:

MERCURIO dijo...

Crítico y oportuno soneto que tiene, desgraciadamente, la misma o mayor vigencia que hace siete años, cuando lo escribiste. Permíteme, no obstante, pese a todo... celebrar esta ilusión de re-nacimiento, que estoy contigo en que sólo puede ser individual, personal. Un abrazo muy fuerte y mis mejores deseos para ti, Miguel. ¡¡Feliz Navidad y Feliz 2011!!.

María Susana dijo...

Te diré por qué,- recuerdo este poema-
Nosotros desvirtuamos la fiesta, nosotros el ser humano. Porque comemos, tomamos, nos emborrachamos-yo no soy abstemia- porque no festejamos el nacimiento de ´Jesús, porque lo dejamos de lado por nuestra gula nuestro morbo y nuestra escasa espiritualidad. Mañana seremos 4 personas en mi mesa, mi madre no está y no quise ir a casa de nadie. Sabes quien estará allí también, Jesús, él estará mañana en mi nochebuena.
Ese es el verdadero espíritu de la Navidad. Solo hay que verlo con los ojos del alma.
Un beso y Feliz Navidad Miguel!