viernes, 8 de octubre de 2010

El refugio de las letras perdidas

Seguramente me sentiría más satisfecho si no escuchara como un eco a las últimas palabras que pronuncié, si mi propia sombra no siguiese pegada a mis pies, si el dueño de la voz de mi conciencia se mantuviera apartado de mi alma, si mi estúpido doble en el espejo no me mostrara las cicatrices de lo vivido. Seguramente estaría más satisfecho si me despegara un poco del personaje que he construido toda mi vida.
Pero debo subrayar que si eso fuera posible, estas pobres palabras trasnochadas, jamás se habrían podido refugiar en una hoja de papel, vestidas de Times Roman.

2 comentarios:

María Susana dijo...

siempre se sentirán las últimas palabras pronunciadas, y la sombra se pegará a los pies, de la conciencia cada uno se hace cargo y el espejo muchos lo tapan para no ver las cicatrices.
De las palabras trasnochadas surgen grandes realidades y sí creo que podrían muchas palabras refugiarse en las hojas de papel de Times Toman o en castizo tiempos de Tomás. Profundo , reflexivo fin de un día de cualquier mortal, que se precie se serlo. Cariños!!

MERCURIO dijo...

Sí...Aparecemos aquí y aun torpes y lentos como somos los humanos, llega siemore pronto el irremediable momento en que tienes que hace algo con la vida, en ese tiempo que se sucede y requiere nuestra presencia. Y forjas y forjan al personaje.. ¿y cuándo acontece el ser? Acaso en ese lugar de letras al que tan bellamente te refieres. Un placer leerte, Miguel, como siempre. Hasta la próxima (estoy deseando escuchar el programa de radio, pero ahora no dispongo de altavoces: ya te contaré. Me fascinan los gatos)