martes, 15 de febrero de 2011

Llamando a la tierra

Poema dedicado al acechante futuro blanco y negro. Al personaje que decidí que nunca seré.

Su mirada se fue marchitando
como luna menguante
su piel se agrietaba con esmerado descuido
aprendió a no sentir hambre
ni sed
sus sueños fueron devorados por Neptuno
y su sexo se olvidó de ser.

Él decidió que cincuenta años eran cien
que la felicidad fuera un plasma
que el mundo sea un bar marrón
y que funcione su tren
con escocés.

Los cantos de sirena le llegaban
desde suburbios de lo vital
Y así
se quedó esperando en su andén
llamando a la tierra

Para nacer.

2 comentarios:

María Susana dijo...

triste personaje realmente, es solo una sombra que espera la tumba. bien descripto por tu pluma

Iván Threze dijo...

Qué bien lo haces, Miguelín. Un abrazo.