martes, 31 de agosto de 2010

Entre robles y castaños

El otoño entró por la ventana del bosque.
Lo escuché suspirar ocres
mientras cubrió las hojas con un paño
de otoño adolescente,
los Ocres y los Pardos gritaron
desde el suelo
y pude ver al roble
almacenar cien tonos de verde
para otro año.

La paz de la sombra que el sol reclamaba para sí
se tendió lenta sobre mi cuerpo
ya anaranjado.
Y murió el día,
la sombra inundó todo;
el musgo, ese ermitaño
hizo que sonría su humedad.
Me dejé ahogar
en un sueño color ocre;
entre robles
y castaños...

dejando entrar a un otoño
muy temprano.

2 comentarios:

Carla dijo...

La verdad Miguel, que este escrito me da dos opciones de pensamiento...
Me lo imagino como el de una estación del año, la más linda para mí, y muy bien definido y expresado.Ese es un punto de vista, por el otro lado , lo comparo metafóricamente , como una etapa de nuestras vidas, donde se vuelve todo más tranqui, más añoso, más color de hojas secas...pero con una belleza y sabiduría que sólo los otoños me dan...
Muy lindo, me encanto...un abrazo!!!

María Susana dijo...

hermosa poesía un gusto leerla